Otra Europa debe ser posible

Manu Montero @yalemanu  |  03 de julio de 2015 (17:56 h.)

Una Europa que no sea de mercaderes, usureros y prestamistas, un espacio de convivencia donde la solidaridad entre los pueblos sea el eje de convivencia y los ciudadanos y su dignidad, el motivo por el que se trabaja

 

Pablo Casado, actual vicesecretario de comunicación del PP acierta de pleno cuando afirma que  "hablar de Grecia es hablar de España" o que  "el cambio sólo puede ir en dos direcciones",  el corralito o crear tres millones de empleos entre esta legislatura y la siguiente.

Para ello, toma como muestra los acontecimientos que se están produciendo en torno a la política de Grecia, lanzando la advertencia, según él y el partido al que representa, de a dónde nos puede conducir apostar por cualquier opción política que no sean ellos por cuanto que acabaríamos sumidos en el caos que a su modo de ver  ha provocado la izquierda a la que los ciudadanos griegos otorgaron el gobierno de Grecia en las pasadas elecciones de Enero.

La amnesia y la miopía de los dirigentes del PP, así como la habitual manipulación de la realidad, que retuercen hasta límites insospechados, hacen que traten de dejar en el olvido que la situación del pueblo griego es fruto de un partido afín al PP, Nueva Democracia, los conservadores del mentiroso y trapichero-contable Antoni Samaras.

Fueron ellos los que mintieron a todos los europeos en relación a dos datos de máxima trascendencia cuales son el déficit público y la deuda externa que, conocida la verdad que ocultaron, colocaron a Grecia en un más que meritorio segundo puesto a nivel mundial en relación a su déficit público, tan solo superada por Islandia.
Sin duda que es un buen ejemplo, una clara muestra de cómo unos dirigentes políticos engañan a los ciudadanos, algo que los del PP tienen amplia experiencia.

En fin, siguen viviendo de espaldas a una sociedad que habló en las urnas en las pasadas elecciones municipales y autonómicas y volverá a tomar la palabra en las generales de Noviembre, si es que no se produce un adelanto de las mismas.

Ahora resulta que todo lo resumen en un problema de comunicación, haber gestionado la crisis y la corrupción y se creen que, con pasar página, los ciudadanos se olvidaran de quienes y como hemos llegado a la situación actual de paro, desigualdad, pobreza y desencanto, mientras los miles de millones de crédito al país fueron utilizados para salvar una banca privada, insolidaria y gestionada por facinerosos y a la par que los ciudadanos sufrieron recortes de salarios y pensiones, unos cuantos dirigentes políticos fueron enriqueciéndose de manera ilícita, por decirlo de manera suave.

Grecia no es España, o si, Podemos y Syriza puede que compartan un ideario pero los conservadores griegos causantes de la ruina del país son los mismos que los del PP y con la anuencia de Ángela Merkel, la verdadera responsable del acontecer diario en una Europa de títeres donde el único cambio real producido desde la segunda guerra mundial en la que Alemania pretendió imponer por la fuerza de las armas la supremacía de la raza aria ,afortunadamente no lo logró, es que la Alemania de Merkel está consiguiendo construir una Europa a su conveniencia gracias al uso de  un arma mucho más poderosa, el euro, contando además para ello con la colaboración necesaria de serviles socios a modo de los Rajoy de turno.

La aparición de Syriza como vencedores de las pasadas elecciones griegas y su postura sobre la deuda y las políticas de recortes y austeridad impuestas por los miembros de la Unión, se convierte en un escollo imprevisto para aquellos que han venido imponiendo sus propias condiciones leoninas a estados miembro mucho más sumisos, o lo que es lo mismo, nada beligerantes  en la defensa de aquellos ciudadanos a los que supuestamente debieran defender sus intereses.

Lo único verdaderamente importante para los dirigentes europeos es saber si el domingo, los dirigentes de Syriza en el gobierno griego se estrellan y ello posibilita otros interlocutores en la mesa negociadora que puedan decir si, amen, a las nefastas políticas austeras “impuestas” por la dirigente alemana con los que se siembra Europa de millones de parados y millones de empleos con contratos de una hora a la semana al tiempo que hay un buen puñado de “nuevos ricos” y ricos más ricos.

Me viene a la memoria aquello de, ¡paren el mundo, que me bajo! Pues eso.

 

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