09:51 h. Martes, 17 de septiembre de 2019

La falta de subvenciones y la caída del sponsoring empujan a muchos deportistas a buscar un pluriempleo

El apoyo económico del sector público al deporte crece un 5% en España pero no consigue evitar que deportistas de élite busquen un trabajo complementario

Fundación Marcet  |  28 de octubre de 2014 (00:00 h.)
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Ser deportista profesional ya no es garantía de subsistencia. La caída del patrocinio y la falta de un apoyo económico afectan ya a deportes como el balonmano, el ciclismo, la natación, la esgrima o el voleibol. En la actualidad prolifera toda una élite de deportistas profesionales con segunda dedicación. El corredor salmantino Rafa Iglesias es un referente de esta tendencia, combina sus competiciones de alto nivel con su trabajo de policía local. Lorena Luaces compagina su faceta de marchadora con su empleo como administrativa en el Consejo Superior de Deportes. José Ignacio Díaz es además de atleta de élite podólogo y fisioterapeuta. Demetrio Lozano, triple medallista olímpico en balonmano compagina el deporte con su trabajo de profesor deportivo. Ya en el escenario internacional no faltan ejemplos como el del nadador Tyler Clary, quien volvió a su profesión en una discoteca después de haber ganado una medalla en los 200 metros espalda en los JJOO de Londres. Deportistas como Mireia Belmonte declaran que en el futuro será imposible vivir del deporte. “El deporte no es ajeno a la crisis y se ha notado en el terreno de los patrocinios”.

Los jugadores de 1ª y 2ª división de fútbol viven de su sueldo al tratarse de un deporte que mueve grandes audiencias pero el fenómeno se dispara en el resto de deportes afirma José Ignacio Marcet, Presidente de la Fundación Marcet quien afirma que algunos medios irradian falsos referentes, muchos jóvenes crecen con la idea de que serán ricos y famosos si llegan al deporte profesional algo que no siempre es cierto. La formación es clave para los alumnos, deporte y aprendizaje se complementan y constituyen un valor dentro y fuera del terreno de juego.

A pesar de que el apoyo público ha aumentado un 5% este año no es suficiente, el Consejo Superior de Deportes tiene un presupuesto de 80,1 millones de euros para este año, los Presupuestos Generales del Estado destinan 44 millones de euros a apoyar la alta competición y 37,8 para el total de 66 federaciones registradas en España. La Ley de Mecenazgo se ha convertido en una de las grandes esperanzas para luchar contra el fenómeno, su aprobación puede incentivar a las empresas a obtener ventajas fiscales al invertir en mecenazgo deportivo. El crowdfunding se perfilaría como otra de las esperanzas para miles de deportistas en España.