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Stadio Sport

Tengo derecho a sentirme orgulloso

Siempre estuve orgulloso, sin duda; Hoy los acontecimientos tan solo engrandecen un sentimiento albergado desde el principio  o más bien, hacen que exteriorice aquello que en mi interior siempre he sentido

Manu Montero @yalemanu  |  17 de Mayo de 2015 (01:11 h.)
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Iván M. Montero, hace poco más de un año se debatía entre la vida y la muerte como consecuencia de un fatal accidente de tráfico cuando se encontraba practicando aquello que más ha llenado su vida, el ciclismo.
Como resultado quedan numerosas lesiones y sobre todo, la amputación de ambas piernas. Justo cuando se cumplía un año del accidente, hacía la presentación de su primer libro, “Vida después de la vida”, con un notable éxito y apenas hace poco más de un mes, comenzaba a entrenar nuevamente, ahora con una bicicleta adaptada y con un objetivo en mente forjado día a día durante todas las semanas que debió pasar, primero en la UCI y posteriormente en planta y que fueron muchas: Llegar a competir en unas Olimpiadas en la modalidad de ciclismo adaptado. Con esa idea que fue trasladando a todos nosotros salió del centro hospitalario y puso “manos a la obra” sobreponiéndose a las muchas adversidades y el dolor físico. De manera imprevista se presentó la posibilidad de participar en los Campeonatos de España de Ciclismo adaptado y no solo eso sino que lo hace como integrante de la selección gallega.

Se trataba de tomar contacto con la competición, ver en primera línea todo lo que la modalidad del ciclismo adaptado requería de sí mismo y ver en qué punto de evolución se encontraba.

La noticia llegó desde Puertollano (Ciudad Real) pasadas las 20:30 horas. Iván M. Montero, integrante de la Selección gallega de ciclismo adaptado, lograba la medalla de plata en su modalidad en los vigentes Campeonatos de España en la modalidad de C.R.I.

 

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Tiempo habrá para extenderse más sobre ésta gesta deportiva, pero sobre todo humana. Ahora, en éste instante, solo cabe disfrutar de la felicidad que me llena por completo como padre, en compañía de mi esposa Yale y de mi nieto Brais, hijo de Iván, que casualmente se encuentra en casa pasando un fin de semana que ya será por siempre imborrable en nuestras memorias.

¡Gracias, Iván! Nos has llenado de alegría este 17 de Mayo.