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Stadio Sport

¿Qué va a pasar a partir de ahora en la presidencia de la Federación Gallega de Fútbol?

Patos, agua, sueldos, amigos, familiares e imputados,  mueven los cimentos del fútbol glauco en el seno de la Junta Directiva de la Federación Gallega de Fútbol

Gonzalo Soto  |  27 de Septiembre de 2015 (18:27 h.)
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Son varios los interrogantes que se plantean sobre la continuidad de Rafael Louzán al frente del fútbol gallego. La imputación del presidente en la Operación Patos. abrió la caja de Pandora desde donde salen los truenos y rayos de los oponentes, incluso algún directivo díscolo de la zona de Vigo está meditando si continúa en la Junta Directiva. Imputado no significa culpable, la presunción de inocencia es un derecho de todos los ciudadanos hasta que el juez decida si es culpable o no. El imputado es la persona que está bajo sospecha  de atribuírsele un "posible" delito formulada por una jueza o juez.

La  situación actual de la Federación Gallega de Fútbol como mínimo es esperpéntica, desconocida en su mayoría por el presidente. Amigos de directivos. Hijos de directivos, y un largo etc.  cobrando un pastón, cuando el altruismo debería ser dogma de fe en los responsables del fútbol glauco. Algún tonto útil de las cuatro de la tarde, mandó que se mostrara  a la opinión pública, en alardes de transparencia, lo que cobraban los anteriores mandatarios. Me gustaría conocer cuál es la situación contractual del presidente de los árbitros de fútbol? Ni la Federación Gallega de Fútbol  ni el Comité Técnico  Gallego de Árbitros  es un "chollo", aunque algunos ocupan cargos remunerados para servir al fútbol y arbitraje desde el sobre de fin de mes.

Política y fútbol no hacen buena combinación, lo dije cuando José García Liñares ganó las elecciones a la presidencia de la FGF. Sigo pensando lo mismo, los asambleístas son los que ponen al "repartidor de dádivas" del fútbol. Más de un asambleísta  se vendió como Esaú para saciar su hambre, cambiando el sentido del voto cuando recibieron la llamada del "jefe" político, en su viaje hacia la ciudad del Apóstol a depositar el voto.

En el haber de Rafael Louzán está la valentía de cambiar a delegados que se habían quedado obsoletos en sus cargos, por personas jóvenes con otra visión de gestión futbolística. El fútbol gallego necesita regenerarse con personas jóvenes, con ideas nuevas, pero sin amiguismos.

Independientemente de la imputación de Louzán, me consta que es la persona que pretende, si la imputación se lo permite,  darle un giro de ciento ochenta grados al fútbol gallego y adaptarlo a la modernidad del siglo XXI. El fútbol debe dejar el chauvinismo localista y modernizar la Sede con el menor coste posible, buscando  operatividad y funcionabilidad, la actual es decimonónica.

Durante su etapa  de presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán trabajó por y para el deporte en general, se hicieron campos de fútbol y apoyó a todas las disciplinas deportivas de la provincia de Pontevedra. El lunar viene contaminado del virus de la imputación. A nivel personal siento que esté metido en una situación que debe apartarlo de todo cargo público, incluso de la presidencia de la Federación Gallega de Fútbol, en las distancias cortas es una persona que merece la pena. Fácil sería echar tierra sobre el personaje político, como mínimo, por el apoyo que prestó al deporte en general desde la Diputación de Pontevedra, es merecedor del respeto de todos, aunque la losa de la imputación pesa demasiado.

En una encuesta realizada por Stadio Sport a la pregunta,  Rafael Louzán debería dimitir por su imputación en la Operación Patos de la presidencia de la Federación Gallega de Futbol, la respuesta es unánime, sí.