17:14 h. Martes, 20 de agosto de 2019

El Breo no pudo con Palencia en la final de la Copa Príncipe

Los lucenses se encontraron con un rival crecido al que no pudieron plantar batalla (78-69)

Stadio Sport  |  31 de enero de 2015 (01:37 h.)
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La noche soñada por el Quesos Cerrato Palencia se convirtió en la más dulce realidad sobre la cancha de un polideportivo Marta Domínguez vestido de gala para llevar a su equipo en volandas hacia el triunfo. En una noche casi perfecta, los de Natxo Lezkano supieron manejar los tempos de partido para anular los puntos fuertes de un RIbeira Sacra que peleó contra los elementos hasta el bocinazo final.

De este modo, el Quesos Cerrato Palencia conquista el doblete de Copas Adecco con un título que será recordado para siempre como su estreno en el palmarés de una Adecco Oro en la que les espera ahora un objetivo aún más ambicioso en la carrera por el ascenso a la Liga Endesa.


El acierto exterior propulsa al Quesos Cerrato (21-10)

Con los pesos pesados en sus respectivos quintetos tanto Natxo Lezkano como Lisardo Gómezarriesgaron desde el principio dejando atrás a los diferentes problemas físicos que habían lastrado a ambos equipos durante los últimos días. Sin Cortaberría y Samb -únicas bajas- el Ribeira Sacra comenzó el partido muy mentalizado, dispuesto a demostrar que su abultada derrota en Palencia durante el encuentro liguero había sigo un mero accidente. Las primeras penetraciones sirvieron a los visitantes para hacerse con las primeras rentas pero Quesos Cerrato tuvo muy claro cuál debía ser su lugar en ataque sorprendiendo con un triple de Guille Justo primero y con un parcial de 13-0 después a través de los primeros puntos de su dupla interior (16-6). El tiempo muerto solicitado por Lisardo Gómez instantes antes no terminó de clarificar las ideas de un Ribeira Sacra que topaba una y otra vez con la inamovible defensa palentina para marcharse al entreacto con una desventaja que no entraba en sus planes iniciales (21-10).


Solidez defensiva para seguir creciendo (17-13)

Regresó a cancha el Ribeira Sacra Breogán con el objetivo prioritario de vencer a las inseguridades generadas en ataque durante un primer periodo de dudas pero el tempranero triple de Quinn McDowell desde la esquina no ayudó a los visitantes a lograr su meta más inmediata. El acierto en el tiro siguió sin acompañar al conjunto celeste trasladando su momento más complicado hasta ese momento a la defensa donde Tomas Hampl aprovecho para hacerse con un importante rebote ofensivo con el que generar nuevos puntos para su equipo. El capitán Dani López asumió galones para tratar de iluminar a su equipo pero su compañero de equipo en la Copa ganada en Lugo en el año 2008 no tardó en solicitar su particular dosis de protagonismo. De este modo, Roger Fornas ayudó a los suyos tanto en anotación como en un rebote del que se hizo dueño en ambos aros para doblegar a su rival (31-14). Con su segundo tiempo muerto Lisardo Gómez trató de reconducir a un equipo en el que un tocado Álex Llorca no terminó de sentirse del todo cómodo ante la intensa defensa rival lo que, unido a los primeros cambios celestes, permitió que los locales siguieran engrosando las diferencias con Guille Justo on fire desde el perímetro (36-26). Un pequeño parcial de 2-7 permitió que lloviera un poco menos al descanso para un Ribeira Sacra al que esperaba un intenso trabajo de cara al segundo tiempo (38-23).


Edwards devuelve la fe al Ribeira Sacra Breogán (18-23)

Tras el paso por vestuarios, Ribeira Sacra Breogán confió su juego a un Dani López que buscó el aro una y otra vez en una noche en la que, sin embargo, las canastas no estaban del lado de su equipo. Los primeros puntos gallegos encontraros rápida respuestas a través del juego del playmaker rival, un Xavi Forcada muy crecido y que permitió, con un triple liberado, que su equipo regresara de nuevo a la veintena de ventaja (50-29). El técnico visitante solicitó un nuevo parón en el que la palabra “tranquilidad” fue la más repetida a unos jugadores para los que el encuentro comenzó a complicarse. Con los palentinos cargándose de faltas en defensa, el oxígeno aportado por Urko Otegui en ataque con un tiro que desató toda su expresividad fue determinante a la hora de aguantar el arreón de un Brandon Edwards capaz de volar por encima de los aros y sorprender desde el 6,75. El norteamericano hizo creer a su equipo colocándose a 13 puntos para obligar a Natxo Lezkano a solicitar un tiempo muerto en el que pidió a sus jugadores que no tiraran el trabajo realizado gasta ese momento (57-46).


Guille Justo y Forcada se saca la Copa de la chistera (21-23)

Pero el peor momento para Quesos Cerrato estaba aún por llegar. Como no podía ser de otro modo, Brandon Edwars tiró de calidad individual para anotar dos triples consecutivos que metieron el miedo en el cuerpo al equipo local. Su acierto, unido a la cuarta falta de Urko Otegui llevaron a Natxo Lezkano a parar el partido con los gallegos a tan sólo 5 puntos (59-54). Pero Guille Justo no estaba dispuesto a desperdiciar su gran noche con un certero triple que precedió a otro de Xavi Forcada con el que incrementar de nuevo las diferencias para hacer estallas las gradas. Con su dupla de obreros formada por Dani López y Álex Llorca los gallegos mantuvieron intactas sus opciones pero la experiencia y las ganas de ganar del Quesos Cerrato Palencia terminaron por dejar el título en casa para los locales. El partido concluía y el pabellón se convirtió en una fiesta (78-69).

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Foto-Fuente: FEB